Nutrición
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Parte II: La osteoporosis


Cambios en la rotación ósea durante la vida.

Las diferencias en la tasa de reabsorción ( degeneración) por parte de los osteoclastos y la tasa de formación ósea por los osteoblastos ocasionan las diferencias en la mas ósea.


Durante la niñez y adolescencia, los osteoblastos tienen un grado de actividad mucho mayor que los osteoclastos, dado que aquellos están sintetizando el esqueleto a gran velocidad. Sin embrago, una vez finalizado el crecimiento, predomina el mantenimiento y reparación del esqueleto y hay un balance entre la tasa de reabsorción y formación de los huesos. Durante la tercera edad, tanto en mujeres como hombres, la tasa de reabsorción ósea es mayor a la tasa de formación ósea, como resultado de la reducción en los niveles de estrógeno, la inmovilidad, una mala nutrición e insuficiencia de vitamina D. En el hueso de tipo cortical, este desbalance da como resultado una pérdida de los minerales que conforman el tejido óseo, un aumento en su porosidad y eventualmente una disminución de la masa ósea. En el hueso trabecular, los osteoclastos forman cavidades más profundas que los osteoblastos no rellenan totalmente con hueso nuevo. Esta situación conlleva a la destrucción de la arquitectura singular del hueso trabecular y aumenta significativamente el riesgo de fracturas.

Optimizando la masa ósea máxima

El lograr una masa ósea densa durante la juventud puede balancear las pérdidas que ocurren durante la menopausia en las mujeres y con el envejecimiento en hombres y mujeres. En adultos sanos, el 90 al 95% de la masa ósea total o máxima se logra a los 20 años de edad; el 5 a 10% restante se acumula antes de los 30 años. Si bien es cierto que la masa ósea máxima está influenciada por factores tales como la herencia, factores hormonales y la actividad física, el rol de la nutrición es también vital. Esto se demostró recientemente en un estudio patrocinado por NESTLÉ donde se encontraron aumentos significativos en la masa ósea en niñas pre-adolescentes quienes por un año consumieron productos NESTLÉ fortificados con calcio proveniente de la leche. En comparación con estudios similares donde las participantes consumieron otros compuestos fortificados con calcio, el incremento en la masa ósea de las niñas ( en el estudio realizado por NESTLÉ) se mantenía 3 1/2 años después de finalizado el estudio.

En niños y adolescentes, donde existe una gran necesidad de calcio debido al rápido crecimiento del esqueleto, la absorción del calcio proveniente de la dieta es del 60%. No obstante, una vez que termina el crecimiento, la absorción del calcio disminuye al 30% y con la edad disminuye aún más.

Factores genéticos que influyen la masa ósea

A cualquier edad y etapa de la vida, los factores genéticos representan cerca del 70% de la variación en la masa ósea. Aún cuando se han identificado varios genes que pueden tener una influencia en la salud ósea, es poco probable que haya un gen en particular que sea responsable del desarrollo de la osteoporosis. Esto se deduce de la naturaleza compleja del hueso y los múltiples factores que influyen en la masa ósea a lo largo de la vida (ej. estado hormonal, nutrición, actividad física).

La influencia de la actividad física en la masa ósea

Se ha demostrado que la actividad física regular y los ejercicios de resistencia con peso ejercen un efecto beneficioso en los huesos, a todas las edades. Por ejemplo, cuando aumentan los ejercicios de resistencia con peso, se gana hueso; cuando diminuyen, se pierde hueso.

Los pacientes completamente inmovilizados pueden perder el 40% de su masa ósea en un año, mientras que pararse cada día, durante 30 minutos y cambiando de posición, puede prevenir completamente el efecto perjudicial de la inmovilidad.

La influencia hormonal en la masa ósea

Varias hormonas, factores inflamatorios y de crecimiento regulan la rotación ósea, y por ende éstos pueden estimular la reabsorción o la formación de los huesos. La influencia hormonal más significativa es la disminución de la sintesis de estrógeno por parte de los ovarios durante la menopausia.


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