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Agua y Sostenibilidad Ambiental

Cumplimiento con prácticas de negocio sostenibles

Gestión ambiental

El Sistema de Gestión Ambiental de Nestlé se viene implementando en toda la compañía desde 1996, ayudándonos a alcanzar una mejora continua en nuestro desempeño y contribuyendo con un desarrollo sostenible.

Hemos logrado grandes avances hacia nuestra meta de certificar nuestras operaciones bajo los estándares de gestión ambiental internacionalmente reconocidos (ISO 14001) y de seguridad ocupacional y gestión de la salud (OHSAS 18001). Hasta finales del 2010, el 91% de nuestras fábricas alcanzaron las dos certificaciones internacionalmente reconocidas en manejo ambiental (ISO 14.001) y salud ocupacional y gestión de seguridad (OHSAS 18.001).  El 9% restante incluye fábricas y adquisiciones se encuentran actualmente en proceso de preparación para certificarse.

Estamos extendiendo nuestro programa de certificación más allá de nuestras plantas de manufactura hacia nuestros centros de distribución, así como los de Investigación y Desarrollo.  Hemos puesto una meta de 95 localidades certificadas bajo ambos estándares (ISO 14001 y OHSAS 18001) para finales del año 2011 y estamos exhortando a nuestros socios de negocio a aplicar estándares similares.

En Centroamérica hemos reducido nuestro consumo de agua por tonelada de producto en un 54% desde el año 2008.

Agua: el Contexto Global

En años recientes, el agua viene siendo reconocida, junto al cambio climático, como un problema ambiental en crecimiento.  Aunque tengamos suficiente agua fresca a nivel global, en muchas partes del mundo – India, Pakistán, China, el sur de Europa y el suroeste de los Estados Unidos – se utiliza más agua de la que naturalmente se repone. 

El reto clave es que más de 2/3 del agua es utilizada para la agricultura, por lo que el futuro de la agricultura y la seguridad alimenticia se encuentran en riesgo si no somos capaces de resolver la crisis mundial del agua.

Contamos con el acceso a agua limpia para crear productos de calidad y hemos adoptado rigurosos estándares para reducir el consumo de agua en nuestras fábricas y facilidades.  Sin embargo, el agua que se utiliza en la cadena de abastecimiento sigue siendo el mayor reto,  por lo que invertimos en ayudar a los agricultores a ser mejores guardianes del agua, en apoyar la concientización sobre la importancia del agua como recurso, en programas educativos y en participar en diálogos globales con líderes expertos y las personas que diseñan las leyes y políticas.

Tratamiento de agua

Debido a que la buena calidad del agua en las áreas que rodean nuestras fábricas tiene beneficios directos para nuestro negocio, la sociedad y el ambiente, toda el agua que utilizamos es procesada en plantas de tratamiento de aguas residuales.  Preferimos utilizar las plantas municipales disponibles para asegurar que regresamos solamente agua limpia al ambiente, pero cuando estas son insuficientes, invertimos en nuestras propias facilidades (aproximadamente 292 hasta la fecha). 

Todas las fábricas de Centroamérica cuentan con plantas de tratamiento de aguas residuales, planificadas en base a estudios y caracterización de los sub-productos residuales de nuestros procesos, lo que garantiza devolver al medio ambiente un agua con una calidad que permite la sostenibilidad de los ecosistemas de los cuerpos de agua.

Como parte de las buenas prácticas para el manejo de aguas residuales, las fábricas cuentan con controles internos de laboratorio para garantizar la eficiencia de los tratamientos y la rápida respuesta en pro de la protección de los suelos y cuerpos de agua.

Aumentar Nuestra Eficiencia Energética

A pesar de que nuestras operaciones de manufactura son responsables de una proporción relativamente pequeña de la energía que se utiliza en toda la cadena de abastecimiento, es el área en la más fácilmente podemos tener un gran impacto a través de mejoras en nuestro desempeño.
Nestlé aspira a convertirse en el consumidor más eficiente de energía entre las empresas productoras de alimentos y, aun con un incremento en nuestros volúmenes de producción del 6.2% en 2010, hemos reducido en un 2.1% nuestro consumo de energía por tonelada de producto producida en comparación con el año 2009. 
Desde el año 2000, Nestlé ha reducido su consumo de energía en casi un 3% a la vez que ha aumentado el volumen de producción en un 73%.  Esta cifra refleja:

Iniciativas de reducción de energía a nivel de fábricas, lo cual forma parte de los esfuerzos de continua mejoría impulsados por nuestro programa interno, Nestlé Continuous Excellence;

Cambios en nuestra mezcla de productos, reflejando una estrategia general que busca ofrecer productos con valor agregado;

Cambios resultantes de adquisiciones y desinversiones.

En Centroamérica, entre el 2008 y el 2010, hemos reducido nuestro consumo de energía en un 20%, pasando de 4.36GJ a 3.5GJ de energía por tonelada producida.

Equipos Ahorradores de Energía

El consumo mundial de combustibles fósiles aumenta de manera constante pero los recursos del mundo son cada vez más limitados y los precios de la energía van en aumento.  Por esto, cuando buscamos invertir en equipo industrial de bajo consumo de energía, asumimos que los precios de la energía seguirán en aumento y que el equipo industrial se mantendrá en uso mientras la fábrica se mantenga operativa.  Las inversiones que hacemos en proyectos de ahorro de energía y en soluciones de energía renovable generalmente proveen beneficios a largo plazo, y hemos incrementado nuestras inversiones en tales esquemas, extendiendo los períodos de retorno sobre la inversión más allá de los criterios normalmente utilizados.

Energía Renovable

Además de las mejoras en eficiencia operacional y la adquisición de equipo de bajo consumo de energía, continuaremos explorando la factibilidad industrial de utilizar más fuentes de energía renovables para reducir nuestras emisiones de dióxido de carbono y nuestra dependencia de combustibles fósiles; 12.3% es el total de energía in situ que viene de fuentes renovables.

Optimización del Embalaje

El embalaje reduce el desperdicio protegiendo los productos alimenticios durante el transporte y el almacenaje, tanto en los puntos de venta como en los hogares de nuestros consumidores y, contrario a algunas ideas preconcebidas, ahorra más de lo que cuesta, tanto en términos financieros como ambientales.  El embalaje también es esencial para la seguridad y la frescura de los alimentos y proporciona al consumidor información nutricional y guías de porciones en el punto de compra.

El embalaje representa una pequeña parte de la huella ambiental de los productos alimenticios, pero Nestlé ha adoptado un enfoque integrado sobre el embalaje en sus políticas de mejoramiento continuo.  Esto involucra lo que llamamos el enfoque 4R:

Reducir el peso y volumen de nuestros materiales de empaque.

Ser líderes en el desarrollo y utilización de materiales de empaque hechos con recursos renovables gestionados de manera sostenible, tales como los bioplásticos.

Alinearnos y apoyar iniciativas para reciclar o recobrar la energía utilizada en los procesos de embalaje y ayudar a informar a los consumidores a través del uso de material de identificación aceptado y símbolos de reciclaje, alentando a nuestros consumidores a utilizar los programas de reciclaje disponibles en sus localidades.

Utilizar materiales reciclados siempre que sea posible.

En línea con nuestro programa de reducción de material de embalaje, hasta el año 2010 hemos salvado 70,828 toneladas de material por peso, con un valor de 101 millones francos suizos.