1918-1938

El final de la Primera Guerra Mundial trae consigo una época de crisis para Nestlé. Los contratos gubernamentales se terminan con el cese al fuego y los consumidores civiles, acostumbrados a la leche condensada y la leche en polvo durante la guerra, cambian nuevamente a leche fresca, al estar esta disponible.  En 1921, la Compañía registra su primera pérdida; con el aumento en los precios de las materias primas, la disminución del ritmo de la economía post-guerra y el deterioro de las tasas de cambio, el pesimismo sigue en aumento.

La gerencia de Nestlé responde rápidamente al traer el experto banquero Louis Dapples para reorganizar la Compañía. Él reduce las operaciones, alineando la producción con las ventas y reduciendo la deuda de la Compañía.

En la década de 1920 Nestlé se expande por primera vez fuera de su línea tradicional de productos. La manufactura de chocolates se convierte en la segunda actividad más importante de la Compañía. Nuevos productos comienzan a hacer su aparición de manera constante: leche malteada, una bebida en polvo llamada MILO®, una leche en polvo para infantes y, en 1938, NESCAFÉ®.

El Instituto Brasileño del Café se acerca primero a Louis Dapples en 1930, buscando nuevos productos en los que aprovechar los grandes excedentes de café en Brasil. Ocho años de investigación, dan como resultado un polvo soluble que revoluciona el hábito del consumo de café en todo el mundo. NESCAFÉ® se convierte en un éxito instantáneo, seguido por NESTEA® a principios de 1940.